Un paracaidista ruso de 41 años, veterano de las fuerzas aerotransportadas, perdió la vida el domingo cuando su paracaídas principal no se abrió durante una exhibición celebrada cerca de Moscú con motivo del Día de las Fuerzas Aerotransportadas. El salto se realizó desde un avión que volaba a casi 2.000 pies (600 metros) de altura. El soldado intentó desplegar el paracaídas de reserva, pero la distancia restante hasta el suelo resultó insuficiente para que se inflara a tiempo.

Imágenes del suceso muestran el momento en que el paracaidista salta del avión y, segundos después, comienza a caer en picado mientras el toldo principal permanece sin inflarse. Se le ve girando en el aire en un intento desesperado por controlar la caída. Según reportes de medios rusos y de Visegrád 24, la altura era demasiado baja para que el sistema de emergencia funcionara con eficacia.
El Día de las Fuerzas Aerotransportadas se conmemora el 2 de agosto en Rusia y rinde homenaje al papel histórico de los paracaidistas en operaciones militares. La exhibición formaba parte de los actos oficiales previstos para esa jornada. Una fotografía posterior al accidente muestra el paracaídas blanco extendido sobre el césped y el cuerpo del militar, difuminado por respeto.

El presidente Vladimir Putin se pronunció ese mismo día a través del sitio web del Kremlin. En su mensaje destacó que las divisiones aerotransportadas “siempre han estado llenas de hombres de fortaleza excepcional, espíritu indomable, resolución inquebrantable, un profundo sentido de camaradería y apoyo mutuo”. Subrayó el orgullo que sienten los actuales paracaidistas por los fundadores de la fuerza y por los veteranos, a quienes consideran modelos a seguir. Asimismo, hizo referencia a las acciones de los paracaidistas que participan en la “operación militar especial”, afirmando que actúan “hombro con hombro con sus hermanos de armas, mostrando heroísmo y coraje en los sectores más críticos del frente”.

El accidente se produjo en un contexto en el que Rusia mantiene su ofensiva en Ucrania. En los días previos se registraron ataques con drones, incluidos uno dirigido a una zona turística del Mar Negro cercana a una de las residencias de Putin y un atentado mortal en Moscú durante el fin de semana. El Día de las Fuerzas Aerotransportadas ofrecía, en ese escenario, una oportunidad para proyectar solidez institucional y moral de las tropas de élite.
La secuencia de hechos —el salto a baja altura relativa, el fallo del paracaídas principal y la imposibilidad de que el de reserva se abriera a tiempo— dejó en evidencia la estrecha margen de seguridad con la que se realizan este tipo de demostraciones. El paracaidista, con experiencia acumulada, no pudo revertir la trayectoria fatal una vez que el sistema primario falló.