Imágenes impactantes captan el momento en que un pasajero intenta forzar la apertura de una salida de emergencia a 30.000 pies de altura. El video muestra al personal de cabina forcejeando con el hombre mientras los pasajeros, aterrados, observan la escena.

El incidente ocurrió a bordo de un vuelo de Batik Air que cubría la ruta entre Malasia e India. El protagonista es Jamsheer Athanikkal, un ciudadano indio de 36 años, quien viajaba en el asiento 12A. Según las autoridades, sin provocación alguna, intentó abrir la puerta de emergencia y dañó el panel de la ventana de salida. En las imágenes se aprecian claramente las marcas de arañazos alrededor del panel.

El personal de vuelo y varios pasajeros lograron reducir al hombre y lo inmovilizaron con bridas de plástico. Posteriormente fue entregado a las autoridades al aterrizar. Athanikkal fue detenido inicialmente por intimidación criminal, desobedecer instrucciones de seguridad y poner en peligro la seguridad pública. Más tarde, la policía de Kochi incorporó el cargo de intento de homicidio, al considerar que su actuar pudo haber puesto en riesgo la vida de los demás ocupantes de la aeronave.
Durante el interrogatorio, el sospechoso ofreció una explicación desconcertante: afirmó que “sintió ganas de hacerlo en ese momento”. También declaró que había experimentado deseos de morir mientras viajaba en el avión. Según informó, se dirigía a casa para conocer a su hijo recién nacido y trabaja en el sector de la hostelería. La policía descartó que el episodio estuviera motivado por la pérdida de un empleo.

Un portavoz de la policía del aeropuerto de Kochi detalló que los hechos ocurrieron entre las 21:30 y las 23:00 horas. “Sin ninguna provocación, intentó abrir la salida de emergencia y destruyó el panel de la ventana. Amenazó a los copasajeros y a la tripulación que intentaron impedírselo. Más tarde fue reducido por los pasajeros y la tripulación”, señaló.
La tripulación regresó a Malasia y prestará declaración en una fecha posterior. Los agentes también investigan la posible aplicación de cargos adicionales bajo la ley de Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Aviación Civil, que contempla delitos cometidos a bordo de aeronaves.
La policía solicitó la custodia judicial de Athanikkal para continuar con las pesquisas y evaluar su estado mental. El caso sigue abierto y las autoridades subrayan la gravedad de un acto que, de haber prosperado, podría haber tenido consecuencias catastróficas a 30.000 pies de altura.