Trece personas perdieron la vida este viernes cuando una avioneta turística se estrelló en un campo cercano a Nazca, en la costa sur de Perú, minutos después de despegar para sobrevolar las célebres Líneas de Nazca. El aparato, que transportaba a 11 pasajeros y dos pilotos, se precipitó en la zona de Pueblo Viejo, a unos seis kilómetros de la ciudad de Nazca y aproximadamente 12 kilómetros del complejo arqueológico.

Según informó el canal estatal TVPerú, la aeronave pertenecía a la aerolínea local Aerodiana y había partido del aeropuerto de Pisco (Ica) con destino a un vuelo de observación de los geoglifos preincaicos. El contacto con la torre de control se perdió apenas unos minutos después del despegue, de acuerdo con reportes del medio RPP.

Imágenes impactantes circuladas en redes sociales muestran el humeante resto del fuselaje en medio del terreno árido. Las fotografías y videos, atribuidos a agencias como Reuters, Associated Press, AFP y Getty, capturan la magnitud del impacto: restos metálicos destruidos y una columna de humo que se eleva sobre el desierto. “Todo quedó grabado”, resumieron múltiples usuarios al compartir las secuencias que documentan el momento posterior al siniestro.
Las autoridades peruanas confirmaron que el accidente ocurrió en las inmediaciones de Nazca, ciudad famosa por sus atractivos arqueológicos y turísticos. Hasta el momento, la causa del desplome permanece desconocida. Se ha anunciado la apertura de una investigación oficial para determinar las circunstancias que provocaron la tragedia.
El vuelo formaba parte de la habitual operación turística que permite apreciar desde el aire las vastas figuras trazadas en la pampa desértica, un sitio que atrae alrededor de 100.000 visitantes al año. Precisamente ese mismo día, las condiciones meteorológicas habían obligado a suspender temporalmente los sobrevuelos: vientos de más de 40 km/h levantaron nubes de polvo que redujeron drásticamente la visibilidad. Dos aviones turísticos se vieron forzados a desviarse al aeropuerto de Marcona: uno con dos turistas peruanos y otro con seis visitantes extranjeros.

El siniestro de la aeronave de Aerodiana se suma a un contexto de alerta por el clima adverso en la región. Mientras las autoridades avanzan en las pesquisas y en la identificación de las víctimas, las imágenes del accidente continúan circulando, convirtiendo el drama en un registro visual que ha conmocionado a la opinión pública nacional e internacional.
La tragedia pone de relieve una vez más los riesgos asociados a los vuelos turísticos de baja altura sobre uno de los destinos arqueológicos más emblemáticos del continente.