Un momento de auténtico pánico se vivió este martes en la playa de Ancón, en la famosa Milla de Oro de Marbella, cuando un bañista fue perseguido por una enorme “bestia” marina que, en un primer momento, todos tomaron por un tiburón.

Las imágenes, grabadas por testigos y difundidas por Solarpix, muestran a un hombre nadando desesperadamente hacia la orilla mientras una enorme aleta lo sigue de cerca por las aguas poco profundas. El bañista, cuya nacionalidad no ha trascendido, creyó en todo momento que se trataba de un tiburón y remó con todas sus fuerzas para alcanzar la seguridad de la playa.
Varios bañistas que se encontraban en la zona corrieron paralelos a la orilla, intentando ayudar al nadador y gritando avisos. Cuando el hombre finalmente logró salir del agua, el animal quedó varado en la zona de rompiente, agitándose con fuerza y provocando el asombro de todos los presentes.

La “bestia” resultó ser un atún de 295 kilos. El animal presentaba una herida previa en las branquias, lo que provocó que el agua se tiñera de rojo. Según los testimonios recogidos, es probable que hubiera chocado con una red de pesca o con una moto de agua, lo que lo dejó desorientado y lo empujó hacia la zona de baño.

Una vez que los presentes comprobaron que no se trataba de un depredador peligroso, sino de un ejemplar herido y en dificultades, varios bañistas se organizaron para devolverlo al mar. Utilizaron hamacas y tumbonas como improvisadas barreras para empujar al enorme pez hacia aguas más profundas, donde finalmente logró alejarse.
Camilo Orosa, vecino de Marbella que comentó las imágenes, resumió el sentimiento general: “Madre mía, si hubiera sido yo, ya me habría hecho de todo en el bañador”. Otro usuario de redes sociales añadió: “Si hubiera sido ese nadador, me habría muerto del susto. Parece un tiburón. Solo faltaba la música de Tiburón”.

Jade Bloomberg, una británica residente en la zona, se acercó al animal una vez que estuvo claro que no representaba peligro: “Estaba en un estado de gran estrés. Entré en el agua para comprobar si tenía alguna red o algo enganchado, pero no. Era enorme y precioso”.
Otros testigos señalaron que la presencia de atunes cerca de la costa no es excepcional en esta época del año, y que en ocasiones se confunden con delfines. El animal, tras ser ayudado, desapareció hacia mar abierto.
El incidente, que ha generado una oleada de comentarios en redes sociales, pone de manifiesto tanto el impacto visual de estos encuentros inesperados como la rápida reacción de los bañistas, que pasaron del pánico a la ayuda en cuestión de minutos.