Un caniche llamado Beyli ha sido rescatado con vida de entre los escombros de su hogar destruido cerca de Playa Grande, casi un mes después de los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela. El hallazgo, ocurrido el martes, ha asombrado a los equipos de emergencia y a los veterinarios que atienden al animal, quien sobrevivió 29 días sin comida ni agua, junto al cuerpo de la madre de su joven dueña.

Victoria Rengel, de 11 años, logró salvarse de los sucesivos temblores de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el 24 de junio. Su madre y su abuela, sin embargo, fallecieron bajo los escombros. Beyli fue encontrado precisamente al lado del cuerpo de la madre de Victoria. La niña, en declaraciones a medios locales, expresó con emoción: “Quería protegerla. Recordaré cuánto amaba a mi mamá”.

Los terremotos dejaron un saldo de más de 5.500 muertos y 17.000 heridos, con miles de personas aún desaparecidas. En La Guaira, los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda, apoyados por vecinos que utilizan picos y martillos eléctricos. El caso de Beyli se suma a una serie de rescates afortunados: días después de la tragedia se encontró con vida a un niño entre los escombros, y equipos internacionales lograron salvar a una madre y a su bebé de 18 días. En contraste, el 30 de junio se recuperó el cuerpo de la modelo Oriana Usatariz, de 25 años, quien aún abrazaba a su perro en los restos del edificio Moisés, en el distrito de San Bernardino de Caracas. Las Naciones Unidas estiman que al menos 50.000 personas podrían seguir sin ser localizadas.

Tras el rescate, Beyli fue trasladado a una clínica veterinaria, donde recibió suero intravenoso. El médico veterinario que lo atiende describió el caso como un verdadero milagro: “Es un milagro todo lo que ha ocurrido con él. Tiene algunas úlceras en los ojos, pero pronto estará bien”. Se espera que el animal se recupere por completo, a pesar del prolongado ayuno y la falta de agua.
Este episodio pone de relieve tanto la resiliencia de los animales como el drama humano que aún se vive en las zonas afectadas. Mientras las labores de búsqueda continúan entre ruinas, la historia de Beyli ofrece un rayo de esperanza en medio de una de las mayores tragedias recientes de Venezuela.