El MV Barima, un ferry sobrecargado con 179 personas a bordo, se volcó el sábado por la noche frente a la costa atlántica de Guyana, en lo que las autoridades ya califican como el peor desastre marítimo del país en décadas. Al menos 27 personas han sido confirmadas muertas y 83 permanecen desaparecidas. Las autoridades temen que el saldo final pueda alcanzar los 110 fallecidos, entre ellos niños.

Varios supervivientes han relatado que, minutos antes de la tragedia, vieron agua filtrándose hacia la zona de carga del buque. “El agua entraba al barco”, aseguraron testigos en redes sociales y a los equipos de rescate. Esas filtraciones, combinadas con el exceso de pasajeros y el estado del buque, se perfilan como elementos clave de la investigación oficial.

El MV Barima, construido en 1939 y con casi nueve décadas de antigüedad, zarpó de Georgetown, la capital de Guyana, con destino a Port Kaituma. La lista oficial de pasajeros registraba solo 133 personas, pero el primer ministro Mark Phillips afirmó estar “seguro” de que a bordo viajaban 179, entre pasajeros y tripulación. El desfase se atribuye a prácticas irregulares en la venta de boletos: durante años, viajeros han denunciado que empleados de las terminales estatales vendían tickets de manera informal, sin registrar los nombres.
Hasta el momento, 69 personas han sido rescatadas. El casco del ferry fue localizado en el lecho marino. Las labores de búsqueda se ampliaron de 400 a 1.070 kilómetros cuadrados y cuentan con el apoyo de pescadores locales y un equipo francés enviado desde la Guayana Francesa (12 buzos, dos médicos y un mecánico).

Las autoridades han abierto una investigación formal. Entre las líneas de pesquisa figuran la lista incompleta de pasajeros, el estado del buque —que debía someterse a una renovación mayor en octubre— y el posible consumo de drogas por parte de la tripulación. El capitán y otro miembro de la tripulación dieron positivo por marihuana. Ambos fueron detenidos y permanecen bajo custodia.
“Que quede absolutamente claro: donde se demuestre negligencia, mala conducta o delito, los responsables enfrentarán todo el peso de la ley. No habrá excepciones ni tolerancia hacia acciones que pusieron en riesgo vidas inocentes”, declaró el primer ministro Phillips.
Supervivientes y familiares de los desaparecidos se han reunido en las zonas de rescate para rendir homenaje a las víctimas. Las imágenes de botes salvavidas flotando en el agua y de personas cubriéndose el rostro durante los encuentros con funcionarios ilustran la magnitud del drama.
El desastre del MV Barima deja al descubierto problemas estructurales: un buque antiguo con fallas conocidas, sobrecarga sistemática y fallos en el control de pasajeros. Las filtraciones de agua que varios ocupantes advirtieron minutos antes del vuelco se convierten ahora en una de las piezas centrales de la reconstrucción de los hechos. Mientras continúan las operaciones de búsqueda, Guyana enfrenta el balance de una tragedia que pudo haberse evitado.