Un poderoso terremoto de magnitud preliminar 7.1 sacudió el martes el sur de Japón, específicamente la isla de Kyushu, provocando el colapso de un centro comercial, incendios, daños en infraestructuras y la muerte de un número «considerable» de personas, según autoridades.

El sismo, que alcanzó el nivel máximo de 7 en la escala japonesa de intensidad Shindo, generó escenas de pánico en centros comerciales, carreteras y estaciones de tren. En el centro comercial Aeon de Kashima Town, el segundo piso se derrumbó tras una explosión, reduciendo el edificio a escombros. Equipos de rescate buscan entre los escombros a personas atrapadas, mientras la Agencia de Gestión de Bomberos y Desastres confirma que un número considerable de víctimas mortales y heridos permanece bajo los restos.

Imágenes y vídeos difundidos en redes sociales muestran a compradores corriendo despavoridos y agachándose en el suelo mientras el edificio se sacudía violentamente. En un Costco cercano, estanterías volcadas y productos esparcidos por el suelo ilustran el caos: clientes trepan sobre mercancía caída mientras gritos de terror llenan el local.
Daños extendidos en carreteras, trenes y edificios históricos
El temblor causó el colapso de un tramo de puente en el río de Yatsushiro City y el descarrilamiento de varios vagones de carga en la estación de Yatsushiro. La autopista Kyushu Expressway, arteria vital que conecta Fukuoka con Kagoshima, sufrió daños graves: tramos separados y la calzada partida en dos.

También se registraron incendios en varios edificios, con columnas de humo visible desde el aire, y el desplome de muros de piedra del histórico Castillo de Kumamoto. Un hospital reportó más de 50 heridos, según la cadena pública NHK, y varios pasajeros de un tren de alta velocidad resultaron lesionados.
Más de 150.000 personas fueron evacuadas a centros de emergencia. Alrededor de 45.000 hogares y instalaciones en la región de Kumamoto permanecen sin electricidad. Las compañías Sony, Fujifilm y TSMC (el mayor fabricante de chips por contrato del mundo) evacuaron a sus trabajadores como medida de precaución. Las centrales nucleares de la zona no presentaron anomalías y continúan operando con normalidad.
Respuesta oficial y alertas
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirmó «varias lesiones, edificios colapsados e incendios», además de daños en carreteras, puentes e interrupciones de energía. Advirtió a la población sobre el riesgo de incendios domésticos y cristales rotos. La Agencia Meteorológica de Japón alertó de posibles réplicas fuertes durante aproximadamente una semana y del peligro de deslizamientos de tierra.

Una alerta de tsunami para los mares de Ariake y Yatsushiro se emitió de forma temporal, pero fue levantada en menos de dos horas. Los servicios de trenes de alta velocidad de JR Kyushu quedaron suspendidos, el aeropuerto de Kumamoto cerró su pista y se registraron interrupciones en las redes móviles de KDDI y Docomo.

Contexto sísmico
Japón, situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, experimenta cientos de temblores al año y concentra cerca del 18 % de los terremotos mundiales. La región de Kumamoto ya sufrió un sismo mortal en 2016 que dejó más de 50 muertos y miles de viviendas dañadas. Un temblor de magnitud 7.2 en el norte del país el pasado junio no causó víctimas, pero el recuerdo del devastador terremoto y tsunami de 2011 (magnitud 9.0) sigue presente.

Las autoridades continúan evaluando el alcance total de los daños mientras los equipos de rescate trabajan sin descanso entre los escombros del centro comercial Aeon y otras zonas afectadas.