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¡ÚLTIMA HORA! Tiró a la basura un boleto ganador de £857.158 por un trágico error en la tienda y lo que ocurrió después es increíble

Una jugadora de lotería de Bitonto, en el sur de Italia, vivió una odisea digna de película después de desechar por error un boleto premiado con 857.158 libras esterlinas. El malentendido se originó en una pequeña tienda local, donde le comunicaron que el boleto era “non-payable”. La mujer interpretó el mensaje como una negativa definitiva y, convencida de que se trataba de un billete sin valor, lo arrojó a la basura.

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Horas después, un familiar le informó de que sus números favoritos —2, 4, 8, 10 y 51— habían salido en el sorteo. Solo entonces comprendió la magnitud del error: “non-payable” no significaba que el premio fuera inválido, sino que la cantidad superaba con creces la capacidad de pago de aquel pequeño establecimiento. Desesperada, regresó a la tienda, pero ya era tarde: los recolectores de basura se habían llevado el contenedor junto con su boleto de oro.

La mujer contactó de inmediato a la empresa de recogida de residuos SANB, encargada del servicio en la región de Puglia. Roberto Nicola Toscano, administrador de la compañía, no dudó en activar una operación de búsqueda y rescate. “Esta historia es nada menos que milagrosa”, declaró Toscano. Gracias a que el incidente ocurrió un domingo, el camión aún no había descargado su contenido en el vertedero. Lograron interceptarlo a tiempo y desviarlo hacia una planta especializada en Bari, donde se pudieran clasificar los residuos con mayor seguridad, dada la posible presencia de materiales peligrosos.

Durante dos jornadas enteras, los operarios removieron montañas de desperdicios bajo un olor nauseabundo. Finalmente, un trabajador localizó el pequeño trozo de papel en el interior de una bolsa agujereada, rodeado de otros boletos rotos y olvidados de jugadores menos afortunados. Toscano telefoneó a la ganadora para darle la noticia. “Lloró de emoción. La habría abrazado, pero estábamos al teléfono”, relató.

Antes de devolverle el boleto, Toscano lo tocó con la esperanza de que algo de esa suerte se le pegara. Poco después compró un rasca y gana y ganó 42 libras. Un final casi poético para una historia que demuestra hasta qué punto el destino —y la tenacidad humana— pueden cambiar el curso de los acontecimientos.