Un momento impactante se vivió en la playa de Hendaye, una localidad costera vasca en la frontera con España, cuando una enorme “nube tsunami” invadió el litoral y provocó la huida desesperada de cientos de veraneantes.

Violentas rachas de viento descendieron sobre la playa en pleno calor de 39 °C, sorprendiendo a los bañistas que disfrutaban del sol. Las imágenes muestran a los turistas recogiendo a toda prisa toallas, sombrillas y tablas de surf mientras el viento arrojaba objetos por los aires. En cuestión de minutos, la playa se vació por completo.

El fenómeno corresponde a una galerne (o enbata en euskera), un evento meteorológico característico de la costa vasca durante el verano. Se produce cuando aire frío y húmedo procedente del golfo de Vizcaya se mezcla con el aire muy caliente de la costa, generando un descenso brusco de temperatura y vientos fuertes del noroeste.
Según testimonios recogidos por medios locales, las temperaturas cayeron de 39 °C a 28 °C en apenas minutos. Una mujer relató a franceinfo: “Fue como un tornado; de repente llegó el viento y la gente se levantó y se fue. Estaba oscuro; teníamos sol y, de pronto, se nubló y se llenó de niebla”. Otro testigo afirmó: “Fue sublime, pero muy inquietante. Estamos acostumbrados a las enbata en la playa, pero esta fue de una magnitud que nunca habíamos visto”.

Las nubes negras apocalípticas y las tormentas de arena cegadoras azotaron la costa durante aproximadamente media hora. Ian Plillarouet, propietario de un restaurante local, explicó: “Esta semana hemos tenido una todos los días. Esta ha sido una de las más fuertes que hemos vivido en mucho tiempo”.
Sébastien Léas, meteorólogo de Météo-France, describió el fenómeno como “una situación bastante hipnótica”. Según él, “se ve un muro de humedad que llega desde mar abierto; puede ser visible diez minutos antes de la tormenta, pero no una hora antes”.
Las galernes son habituales en la costa vasca en verano, aunque rara vez alcanzan la intensidad registrada en esta ocasión. El episodio se produce en un contexto de fuertes olas de calor que afectan a Europa, con temperaturas previstas superiores a los 40 °C en varias zonas de Italia y picos de hasta 45 °C en el interior de Cerdeña.
El calor extremo de junio ya se ha asociado a miles de muertes en exceso en el continente, según análisis recientes. Al mismo tiempo, incendios forestales de gran virulencia continúan afectando a España y Francia, con un balance trágico en Andalucía que ha dejado varias víctimas mortales, entre ellas ciudadanos británicos, belgas, franceses y españoles.
La “nube tsunami” de Hendaye ha recordado una vez más la fuerza imprevisible de estos fenómenos locales, capaces de transformar en minutos un día de playa soleado en una escena de pánico y huida.